
Eran las 2:05 de la tarde del martes pasado en Paris. Mas o menos a esa hora estabamos bajando la escalera de la estacion de subte de Porte de Bagnolet y sacando la ultima foto de recuerdo en Paris (digo mas o menos porque a la mitad del viaje se me quedo sin pila el reloj, entonces no se exactamente la hora). Queda trágico decir que era la última foto pero en realidad era mas por el bajón de que ya nos ibamos.
Atrás quedó un mes y medio de viaje por las principales ciudades de europa, almuerzos en la calle y cenas en los distintos albergues, 15 supermercados recorridos y sus correspondientes 15 precios distintos de sandwiches, 15 camas en las que dormimos y 42 mañanas en las que nos levantamos con la musica horrible del celular de Jime. Atrás quedó tambien una preparación de más de un año del viaje, cantidad de reuniones previas, proyectos aplazados por el viaje y discusiones sobre los albergues que elegiamos para ir.
Pero nos traemos mucho también. ¿queda medio poético decirlo asi?, ¿no?, no importa. Nos traemos mucho. Mas de 1.500 fotos cada uno, por lo que si multiplicamos eso por 5 camaras podemos decir que traemos un poco mas de 7.500 fotos, nada mal. Nos traemos varias horas de tren en las que fuimos conociendo un poco mas de cada uno. Traemos debates filosoficos, éticos, morales, políticos, sociales y culturales entre nosotros (principalmente en las previas). Traemos varias frases de Vicky, como: "Ay chiquilines" y el ya clásico "te querés matar" que apareció en todas las ciudades. El "Deli" de Jime y la gran respuesta de Vicky cuando Jime salia de las iglesias: "Dejate de joder!, todas te parecen divinas". Incorporamos a Margot al grupo y ella nos fue guiando en nuestro trayecto por europa dejandonos señales en cada ciudad. Vamos a extrañar juntar 5 euros todos los dias para el fondo comun y a eso de las 7 de la tarde preguntar: ¿todavia tenemos fondo o hay que recapitalizarlo?. Aprendimos a andar con el tobul para todos lados, las 24 horas del dia; y luego de un periodo considerable de espera en los puntos de encuentro, LJ.
Pero bueno, ahora volver a Uruguay y volver a la vida real en el paisito. Tengan en cuenta que este post lo estoy escribiendo a una semana de haber vuelto y en un 121 rumbo a Plaza Independencia. Me tomé el segundo ómnibus mas cheto de Montevideo para sentirme que sigo viajando en el transporte publico de cada ciudad. El problema es que uno se da cuenta que está de vuelta cuando en las paradas hay un afiche gris viejo de un acto del Pit-Cnt y no pantallas gigantes con el horrible aviso de LG de las estaciones de tren italianas (ustedes se van a acordar).
Una experiencia increible de la que creo que todos aprendimos mucho. Cientos de recuerdos e historias que ya nos sentaremos a recordar mientras miramos las fotos. Un grupo de cinco estudiantes de economia que decidimos recorrer europa en tren (porque nadie quiso manejar), y ahora le agregaría: que funcionó muy bien en cuanto a la convivencia y la buena onda, al menos volvimos todos sanos y enteros. Ahora, a pensar en el próximo.

1 comentario:
Ay Chiquilines... que triste q se termino todo! pero q bien la pasamos!!!! Nos vemos a la vuelta.. Besos para todos!
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