domingo, 5 de octubre de 2008

Viajando a pie

Dicen que el vago siempre termina trabajando el doble, o algo parecido. Creo que ayer lo comprobamos. Estaba todo cronometrado para hacer las conexiones correspondientes y poder llegar desde Londres a Paris en tren y en ferry.

En la manana de nuestro ultimo dia en Londres Jime, Pia y yo fuimos a conocer, al menos por afuera, la London School of Economics (si, estamos un poco fisurados y el viaje se presta para estas cosas). Mientras tanto Juan y Vicky aprovecharon para hacer alguna otra compra en la ciudad. A las 11:00 nos encontramos en la puerta del Palacio de Buckingham esperando que puntualmente empezara el cambio de los guardias. Ahora que lo pienso ahi arranco todo el problema ya que la pequena ceremonia se atraso mas de 20 minutos. Luego de ver parte de todo el circo que arman, decidimos irnos al albergue a buscar las mochilas. En un intento de ahorrar una caminata de 15 minutos nos tomamos el metro que resulto peor. Tuvimos que hacer una combinacion de lineas, una de las cuales nos dejo mas lejos, por lo cual demoramos el doble. Para colmo habia empezado a llover. Corrimos hasta el albergue, levantamos nuestro equipaje y corrimos nuevamente hasta el metro para ir a la estacion Waterloo. Llegamos a la estacion, corrimos al anden indicado pero el tren a Dover no estaba. Tuvimos que tomar el siguiente que salio 20 minutos despues pero que nos dejaba muy poco margen para el barco a Calais.

Llegamos a la estacion de Dover y, luego de tomar un bondi, llegamos al puerto. Ahi nuestra alegria fue tremenda al ver en las pantallas que el barco que creimos haber perdido estaba demorado. Contentos fuimos a marcar los pasajes pero el frances del mostrador nos dijo que ese barco no llevaba pasajeros a pie, que era solo para vehiculos de carga. Tuvimos que tomar el siguiente barco que, como era de esperar, se atraso 1 hora. Finalmente llegamos a Calais luego de un cruce bastante movido del canal. Al entrar al puerto un brasilero nos pregunto si ibamos a Paris ya que queria llegar a la estacion de tren de Calais pero no sabia como. Nosotros habiamos hecho ese camino a la ida por lo que sabiamos por donde ir, asi que el tipo vino caminando con nosotros.

La estacion de Calais queda a unos 3o minutos caminando desde el puerto (no 5 minutos, chiste interno) y dado que a la hora que llegamos no pasaban mas omnibus, cargamos las mochilas y arrancamos a caminar. Al llegar a la estacion, vimos que el siguiente tren salia a las 5:30 AM y en ese momento eran las 9:20 PM. Para intentar deshacernos del brasilero de aspecto sospechoso fuimos a comer a un lugar ahi en la estacion ya pensando que ibamos a dormir esa noche en la estacion. Cuando volvimos de cenar encontramos al brasilero parado en la puerta de la estacion. Habian cerrado y nadie podia quedarse adentro. Estabamos bastante jodidos ya que no teniamos la intencion de pasar la noche en la calle. Encontramos frente a la estacion un pequenisimo hotel con un gran parecido al Bates Motel de Hitchcock, pero en Francia. Ocupamos 2 habitaciones y nos dispusimos a pasar la noche ahi ya que al otro dia, a las 6:40 AM salia un tren a Paris (via Lille). Mirando el lado positivo del momento, teniamos una cama y podiamos darnos una ducha para dormir lo mejor posible.

Hoy nos levantamos a las 6 menos 10, agarramos nuestro equipaje y cruzamos de vuelta a la estacion. Compramos los pasajes y una bolsa con 10 croissants en una mini panaderia de la estacion. Los muy jodidos se ponen a hacer croissants a esa hora y el olor a pan recien hecho es tremendo. No pudimos evitar la tentacion y compramos varios para desayunar en el tren. Si no fuera por los guardias de Buckingham que se demoraron y por querer caminar 15 min menos, quizas ya estariamos en Paris. Pero bueno aca vamos, ahora si, en tren a Paris.

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